jueves, 4 de mayo de 2017

Batallitas con el gluten. Reinterpretando estudios


   Esta mañana me he levantado con avisos de terremoto. Y no era precisamente terremotos provocados por placas tectónicas, sino por lo que algunos de mis colegas nutris creían que iba a dar que hablar durante la mañana. Y lo que iba a dar que hablar era un artículo de la vanguardia sobre el gluten.



El artículo se titula: "Comer sin gluten puede perjudicar la salud cardiovascular de los no celiacos". Sinceramente estoy de acuerdo. CONTEXTO. Puede perjudicarla si se sustituyen los cereales que contienen gluten por peores alternativas. Pero también puede mejorarse si en vez de trigo, sobre todo en sus versiones refinadas e hiperprocesadas, comemos más frutas, verduras, o algunos cereales o pseudocereales con más nutrientes (avena, trigo sarraceno, quinoa, etc.). Está claro que si no soy celiaco y en vez de comerme el bocata integral de tortilla con tomate, me meto una palmera de chocolate sin gluten, pues vamos jodidos.



Sigamos adentrándonos en el paper...bueno, perdón, en el artículo del periódico.

“Nuestros resultados muestran que la restricción de gluten no tiene ningún beneficio, al menos en términos de salud del corazón, para las personas sin celiaquía; de hecho, puede causarles algún daño si siguen una dieta baja en gluten, que es particularmente pobre en cereales integrales, porque los granos integrales parecen tener un efecto protector contra las enfermedades cardiacas”, afirma en un comunicado Benjamin Lebwohl"

Pues sí, eso parece según los datos del estudio. De manera general, y como nos dice uno de los investigadores del estudio, si una persona sigue una dieta baja en cereales integrales (¿fibra?), podría tener una mayor incidencia de enfermedad cardiovascular. 

Yo sinceramente estoy sólo parcialmente de acuerdo con esta afirmación. Estoy de acuerdo en que si damos el mensaje simplista que el gluten es malo, la gente se empezará a atiborrar de lo que en los supermercados marcan como alimentos sin gluten. Y eso es bazofia pura y dura. 

Que necesariamente la gente que no quiere comer cereales de ningún tipo esté destinada a la enfermedad cardiovascular es FALSO. Esas personas también pueden escoger verduras, tubérculos y frutas en lugar de cereales, y no creo que pierdan mucho con el cambio. Aunque admito, que este tipo de personas es minoritario en la sociedad. 

Seguimos con el artículo: "Los investigadores llaman la atención sobre el hecho de que el gluten es claramente perjudicial para las personas celiacas, pero los libros de dietas populares y algunos famosos, basándose en evidencias anecdóticas y nada científicas, han impulsado la idea de que la dieta baja en gluten es saludable para todo el mundo, realidad que ellos desmienten". 

De acuerdo con esto. La idea de que una dieta sin gluten es necesariamente saludable es totalmente falsa. Puede serlo o no serlo, igual que una dieta con gluten. 

100% Gluten free, aunque no lo ponga en la etiqueta. 



Más: “Se han puesto de moda las dietas libres de gluten como si fueran saludables y la importancia de este estudio estriba en que demuestra científicamente que el consumo de gluten no está asociado a un mayor riesgo de infarto en los no celiacos; más bien al contrario, porque lo que ven los investigadores es que al eliminar el gluten se dejan de consumir cereales integrales, los cuales sí han demostrado su efectividad para reducir la obesidad, la hipertensión y la diabetes, de modo que se pierde este factor protector contra los riesgos cardiovasculares”, explica Paola Beltrán, vocal de la sección de riesgo vascular de la Sociedad Española de Cardiología”.

De Paola no me gusta que diga que un estudio, o este estudio, por grande que sea, DEMUESTRA que...y más siendo un estudio observacional. Para la próxima puedes decir que este estudio muestra que no existe relación entre tal y cual cosa. Porque no es lo mismo afirmar que este estudio muestra, que decir que el estudio demuestra. 

Y terminamos con la vanguardia: “La dieta sin gluten se está banalizando, pero es un tratamiento para una enfermedad concreta, la celiaquía, y seguirla sin estar enfermo comporta riesgos porque el gluten aporta proteínas y los cereales que lo contienen también proporcionan fibra, entre otros nutrientes, y hay estudios que muestran que su ingesta está asociada a una menor hipertensión arterial, menos riesgo de diabetes y, a largo plazo, menos probabilidad de cáncer de colon”, coincide la presidenta del Col·legi de Dietistes-Nutricionistes de Catalunya (Codinucat), Nancy Babio. Añade que, al retirar el gluten, se suelen sustituir los alimentos elaborados con harina de trigo, de cebada o centeno por versiones hechas con harina de tapioca, arroz o maíz, que llevan más grasas y azúcares añadidos. “El gluten es la proteína que da esponjosidad al pan, los bollos o la pasta, así que cuando se usan harinas sin gluten los industriales han de incorporar más grasas para poder hacer un amasado adecuado”, justifica. Y apunta que ese mayor consumo de grasas también puede contribuir al mayor riesgo cardiovascular del que hablan los investigadores estadounidenses".

De los comentarios de mi colega Nancy comparto algunas cosas, y otras las matizo. Está claro que el gluten no es veneno, y llevamos muchos miles de año comiendo gluten sin que se haya acabado la raza humana...mas bien ha pasado lo contrario. La dieta sin gluten es un tratamiento para la celiaquía y se está investigando sobre si otras patologías también se podrían beneficiar al retirar de su dieta alimentos como el trigo. Me gusto mucho una revisión en español del investigador Ismael SanMauro sobre el tema. Muy recomendable. http://www.aulamedica.es/gdcr/index.php/nh/article/view/7866

   En lo que sí estoy de acuerdo con Nancy, es con la prudencia que tenemos que tener con todo. Recuerdo un programa de chicote en el que se estudiaban dietas para la pérdida de peso, y aunque el profesional sanitario explicó muy bien en qué consistía una dieta paleo, el paciente que la siguió prácticamente sólo comía carne. De la misma manera, si vamos a dar un mensaje de que los cereales son malos para todos, quizás la gente los sustituya por embutidos, o más fácil, por productos etiquetados sin gluten que suelen tener peor perfil que los que sí lo llevan. 



Me extraña lo que señala al final el artículo, sobre todo sabiendo que Nancy está en predimed, y que ha hecho alguna charla sobre las grasas. Lo de que el mayor consumo de grasas pueda contribuir a un mayor riesgo cardiovascular es muy discutible, y eso lo sabe Nancy tan bien como yo. Depende muchisimo del tipo de grasas. Pero bueno este no es el tema. Sigamos

Ya sabéis que sí leo algo me gusta ir a la fuente, más que leer lo que interprete el periódico, o los científicos/compañeros que allí opinan. Dejo el link http://www.bmj.com/content/357/bmj.j1892

Vamos a sacar cosas interesantes del paper y de esas asociaciones entre consumo de gluten y enfermedad cardiovascular. Ya os digo que hay telita.

"Gluten intake correlated inversely with alcohol intake, smoking, total fat intake, and unprocessed red meat intake. Gluten intake correlated positively with whole grain intake and refined grain intake".



Pues como veis cuanto mayor consumo de gluten, menor consumo de alcohol, menor consumo de tabaco, de grasas y de carnes rojas. Y mayor consumo tanto de cereal refinado como integral. MUY INTERESANTE. 

Osea, que las personas que más gluten tomaban de la muestra, eran los que más se cuidaban, no eran precisamente paleos, que aunque no tomen gluten, hacen paleo-training todos los días, no toman alcohol y no fuman. Seguimos con el paper.

"after adjustment for race, body mass index, height, diabetes, regular aspirin or non-steroidal anti-inflammatory drug use, statin use, multivitamin use, alcohol, smoking, parental history of coronary heart disease, hypertension, hypercholesterolemia, physical activity, menopausal status, and menopausal hormone use, the association was no longer significant (hazard ratio 0.98, 0.91 to 1.06) in the pooled cohorts. Addition of other dietary covariates known or purported to be associated with coronary heart disease yielded a similarly null association when we compared participants in the highest fifth of gluten intake with those in the lowest fifth (hazard ratio 0.95, 0.88 to 1.02)".

A pesar de que las personas que toman más gluten, toman menos alcohol, fuman menos, toman menos grasas y carnes rojas, cuando se tienen en cuenta las variables confundidoras como el uso de estatinas, la hipertensión,hiperlipemias, el uso de AINES, la historia familiar de enfermedad cardiovascular y la actividad física, no se asocia en las cohortes un mayor o menor consumo de gluten con la enfermedad cardiovascular. MUY INTERESANTE.



Análisis secundario. 

Los investigadores van un paso más allá, porque se huelen, como cualquiera que sepa un poco de nutrición, que no es lo mismo el consumo de cereal refinado, que es poco más que energía, que lo que puedan aportar los cereales integrales. 

"As gluten is obtained primarily from whole grains and refined grains, we repeated the primary analysis, adding each of these components to the full model (table 4). When further adjusting for refined grains (with the remaining variance of gluten intake correlating with whole grain intake), we found an inverse relation between estimated gluten intake and coronary heart disease; participants in the highest fifth of gluten intake had a lower coronary heart disease risk (hazard ratio 0.85, 0.77 to 0.93). When we instead adjusted for whole grains (leaving the variance of gluten intake correlating with refined grain intake), we found no association between gluten intake and incident coronary heart disease; participants in the highest fifth of gluten intake had a risk of coronary heart disease that was not different from those in the lowest group (hazard ratio 1.00, 0.92 to 1.09)".

Y efectivamente, los investigadores no estaban muy equivocados. Cuando ajustaron teniendo en cuenta si el cereal de consumo era integral o refinado, se observó que los participantes que tomaban más cereales integrales tenían menor riesgo cardiovascular, cosa que no sucedía entre los que tomaban cereales refinados

Conclusiones (propias). 

1. No existen pruebas suficientes que indiquen que la población (sin patología) debe eliminar los cereales con gluten de su dieta.

2. De forma general, un mayor consumo de cereales integrales se asocian con mejores marcadores de salud y menor mortalidad tanto cardiovascular como por cualquier causa. 

3. Comer trigo, cebada o centeno no puede ser una imposición. El que quiera comerlo es libre, el que no quiera también. Estos tres cereales no son en absoluto imprescindibles, eso sí, si decides comerlos, hazlo en la forma integral y con el menor procesado posible. Sí escoges un pan integral de masa madre mejor que mejor. 

4. No te quedes en la superficie de los artículos de periódicos. Ve a la fuente e investiga. Puedes encontrar MUUUCHAS SORPRESAS.

5. En el caso de determinadas patologías, será el dietista-nutricionista, el endocrino, o el gastroenterólogo, quien proponga al paciente, según la evidencia disponible si ha de seguir una dieta sin gluten.




martes, 2 de mayo de 2017

Dando la vuelta a los estudios. Dietas Detox


 
    Esta claro que el mundo detox, se ha convertido en el mundo dolar, en el mundo negocio. Cada vez que me aproximo a un herbolario veo decenas de productos que detoxifican el organismo. Está clarísimo que la palabra detox vende, y prueba de ello son los zumos de frutas y verduras que aparecen en grandes cadenas de supermercados como mercadona y lidl.



Hay además un negocio a mayor escala, y no es tomarte de vez en cuando un zumo de alcachofa, apio, espinacas o achicoria. Es hacer periodos de detoxificación solo a base de zumos. Y realmente no suelen ser zumos baratos. No es que te compres las naranjas y las exprimas en casa. Es todo un negocio con zumos a precio de oro, en los que pasas muchos días, incluso semanas alimentado únicamente a base del jugo de verduras y/o frutas.



¿Son este tipo de terapias de detoxificación efectivas?¿Son validas estas estrategias para la perdida de peso?

Sinceramente en la "ciencia" de la nutrición no hay blancos o negros, pero a veces, y seguramente debido a que estamos hartos del mundillo de los magos que se intentan aprovechar de las personas que con buena voluntad quieren mejorar su salud o reducir su peso caemos en lo que en mi opinión son errores.

Y lo que considero error es interpretar a nuestra manera los estudios, o decir algo que realmente el estudio no dice. Es una práctica bastante extendida en redes, que muchos no profesionales o "radicales" de tal o cual postura suelen utilizar. Hace unos días, muy acertadamente mi compañero Aitor lo definió perfectamente en un tuit, https://twitter.com/Midietacojea/status/857485609224597504 donde afirma que la palabra evidencia está secuestrada y saqueada y que un estudio en ratas y evidencia en la misma frase no tiene sentido. Estoy totalmente de acuerdo con esa afirmación, y más en el ámbito de la nutrición. Y seguramente yo haya caído varias veces en ese error, desde luego no soy perfecto, me he equivocado y con toda seguridad lo volveré a hacer.

Lo que me ha hecho escribir este post es el comentario de un amigo y colega (al que admiro y creo que es un ejemplo de buena gente y un profesional super currante para la profesión).

Copio y pego sus palabras en facebook, que fueron compartidas apoyadas por bastante gente: "Revisión bibliográfica de las dietas detox demuestran que no tienen ninguna evidencia a la hora de eliminar toxinas de nuestro organismo:
Me encanta el olor a magufada desmontada por la mañana".
Como siempre suelo hacer fui a la fuente, a ver cómo el paper ratifica esas afirmaciones tan categóricas. Pero a mi entender, el paper no dice precisamente eso. Veamos partes destacables del documento:
"Is there a role for nutrition in detoxification? The human body has evolved highly sophisticated mechanisms for eliminating toxins. The liver, kidneys, gastrointestinal system, skin and lungs all play a role in the excretion of unwanted substances (45). The pathways used for detoxification depend on the particular chemical, although they include conversion to a less toxic form (e.g. methylation of arsenic), metabolism or conjugation to produce a water-soluble form for renal excretion, conjugation with glutathione for gastrointestinal elimination, and intracellular metallothionein binding of heavy metals (33). Foreign chemicals that are not easily removed by these processes include POPs and some metals (33). POPs tend to accumulate in adipose tissue as a result of their lipophilicity and can take years to break down. The half-life of the banned pesticide dichlorodiphenyltrichloroethane (DDT), for example, is 7–8 years (46). Heavy metals can also accumulate in the body, depending on the organic ligands to which they are bound. Mercury has a half-life in blood of approximately 57 days (39), whereas lead has a half-life in bones of 20–30 years (36)".
En este párrafo más menos se dan los argumentos típicos que se usan contra las dietas detox. El cuerpo humano ya tiene sus propios mecanismos para detoxificar...nuestro hígado, los riñones, es sistema gastrointestinal, la piel y los pulmones pueden jugar un papel en la detoxificación. Después se nos explica los mecanismos fisicoquímicos que emplea el organismo para realizar estas funciones. Sin embargo, sigue diciendo el artículo, que hay otros químicos, como los contaminantes orgánicos persistentes y los metales pesados que no son eliminados tan fácilmente por estos procesos, que tienden a acumularse en el tejido adiposo, y puede llevar años deshacernos de ellos. Por ej. el DDT lleva unos 7-8 años, el mercurio tiene una vida media en sangre de 57 días mientras que el plomo se mantiene en nuestro huesos de 20 a 30 años. Sigamos con el artículo:
"Although there is currently no evidence to support the use of commercial detox diets for removing toxic substances from the body, there are some preliminary studies suggesting that certain nutritional components possess detoxification properties. Considering the vast number of synthetic chemicals to which we are exposed, this is an interesting and worthwhile area of research. It is possible that some of the food items discussed below may provide the basis for an evidence-based detox diet in the future (if the need for detoxification is established). Table 2 provides a list of these nutritional components".



Creo que aunque no sepáis muy bien ingles, se entiende fácil este párrafo: Aunque no hay suficiente evidencia que apoyen el uso de dietas detox para eliminar estas sustancias toxicas de nuestro organismo, hay estudios preliminares que sugieren que ciertos componentes nutricionales poseen propiedades detoxificadoras.  Considerando la inmensa cantidad de químicos sintéticos a los que estamos expuestos, esto podría ser un área de investigación interesante. Es posible que algunos de los alimentos, o sus componentes que se discuten en el paper, puedan proporcionar una base para una futura dieta detox que de verdad se base en la evidencia (si se establece la necesidad de detoxificar).
Si no investigamos más, y nos quedamos con el titular de mi amigo y colega, seguramente pensemos que todo lo que tiene que ver con lo detox es un timo tanto ahora, como en el futuro. Simplemente son magufadas que gracias a este artículo han sido desmontadas. Pero sinceramente no creo que este sea el mensaje que han querido dar los autores del artículo. Más bien el mensaje que entiendo yo, es un mensaje mucho más prudente. Es el de que hay compuestos químicos y metales pesados a los que estamos continuamente expuestos, los cuales no son fáciles de excretar para nuestro organismo y hay estudios preliminares que muestran que algunos alimentos pueden ayudar a estas funciones, y que en un futuro, posiblemente, podamos tener mucha más información para permitirnos hacer una dieta que ayude a nuestro cuerpo a realizar dichos mecanismos con mayor eficacia. 
El paper sigue explicando que sí hay algunos componentes de algunos alimentos que pueden contener sustancias que ayuden a estos procesos de detoxificación y sigue profundizando en el tema, aunque dejo el enlace para que todo el que quiera hacerlo pueda seguir leyendo el paper en sci-hub http://sci-hub.cc/10.1111/jhn.12286
" Existen pruebas de que el cilantro, el ácido málico (que se encuentra en las uvas y el vino), el ácido cítrico (que se encuentra en los cítricos), el ácido succínico (que se encuentra en las manzanas y los arándanos), la pectina cítrica (que se encuentra en la cáscara y la pulpa de los cítricos) y la Chlorella (un tipo de alga) presentan propiedades quelantes naturales que sugieren que pueden ser útiles para la eliminación de metales tóxicos..."
El subtema que le sigue también es interesante y recomendado: Medidas de desintoxicación basadas en la dieta para eliminar los contaminantes orgánicos persistentes, y se nos muestran algunos estudios en los que algunos componentes han conseguido aumentar la excreción y reducir la acumulación hepática y en el cerebro de estos compuestos tóxicos, y esto se ha visto en estudios animales y en humanos. 



Termino con los peligros de estas dietas, con los que prácticamente concluye el paper: Los principales riesgos para la salud de las dietas de desintoxicación se relacionan con severas restricciones energéticas y nutricionales. El ayuno extremo puede conducir a deficiencias de proteínas y vitaminas, desequilibrio electrolítico, acidosis láctica e incluso muerte. A finales de la década de 1970, se informó que 60 personas habían muerto al intentar seguir la dieta de la "última oportunidad", en la que se consumía una fórmula de proteínas líquidas muy baja en energía. La proteína era de bajo valor biológico, derivada de piel bovina, tendones y cuernos, y la fórmula proporcionó sólo 400 kcal día. Aunque esta dieta no es técnicamente una dieta detox, ilustra la naturaleza arriesgada de las dietas de semi-inanición.



Conclusiones (propias):
1- Hoy día las pruebas existentes que avalan este tipo de dieta son insuficientes. 
2- El 99,9% de productos, zumitos y compuestos que encuentras en los supermercados o herbolisterias con el reclamo detox no van a hacer que si sigues una dieta de mierda tu cuerpo este super saludable. Seamos sensatos y establezcamos prioridades. Beberse un zumo detox de 7€ para merendar tras haber comido un big mac, e ir a cenar una pizza mediana con coca cola te va a ayudar, pero sobre todo a vaciar tu bolsillo. 
3- A mi entender, en el campo de la nutrición ya nos hemos equivocado (cagado) demasiado para seguir lanzando mensajes categóricos blanco/negro. Aceites, pescado azul, olivas, frutos secos, coco, refinados como base alimentaria, 5 comidas al día, etc. Quizás sea mejor no dar el mensaje bueno vs malo cuando las cosas no están claras y aunque este tipo de mensajes sean los que más calen en la población. 
4- Si hay algo que te interese saber, profundiza sobre el tema, y no te quedes solo en la superficie. 
5- Desconfía antes de comprar cualquier producto, sobre todo si son caros y si te prometen milagros. 
6- Si quieres estar saludable, duerme bien, reduce tu estrés, basa tu alimentación en vegetales sin refinar, haz ejercicio físico, toma el sol, disfruta con tus amigos y tu familia y en el caso de que em algún análisis te detectaran una acumulación de metales pesados o compuestos químicos peligrosos, acude a tu médico y al dietista-nutricionista. 

martes, 25 de abril de 2017

Debatiendo sobre nutrición.


   Bueno, retomo el blog. Estaba preparando una entrada sobre nutri-política, pero como se me está haciendo super larga y estamos en los preparativos de las IV Jornadas DSP seguramente lo pospondré para dentro de unas semanas, o definitivamente que pronto entramos en campaña en la batalla por Murcia.

Así que hoy escribiré un debate que tuvimos hace un par de semanas en un canal de la televisión publica de Murcia.  Hablaré un poco de los entresijos que hay detrás de las cámaras, de como funciona, y de mi experiencia personal con los invitados y compañeros.

En principio, una redactora se puso en contacto conmigo vía twitter, y me comentó que había leído mi blog y le había gustado uno de mis post sobre el azúcar y los productos procesados, y que le gustaría que participara en el programa de la noche con Carlos Fuentes.

Yo sinceramente no veo la tele. Veo algunos documentales de nutrición de la noche temática cuando los enlazan a facebook o a twitter, y de hecho tengo el mando de la TV sin pilas y mas que otra cosa por perrería ni salgo a comprarlas, más que otra cosa porque no me hace falta. Pero bueno, busqué en Internet, vi un poco el formato, y como realmente no tenía ni idea de qué me iban a preguntar o de qué iba a hablar, pues no me preparé nada. Ni siquiera sabía si me iban a preguntar, ya que lo que vi en Internet al chequear el programa es que se hacía en un centrico hotel de Murcia y que participaban 50 personas.

De cualquier manera, como a mi me encantan los debates, y mucho más si son de nutrición le dije que sí a Alma, la redactora del programa, y de la que tengo que decir que tuvo un trato exquisito, tanto antes como allí mismo en el lugar de realización del programa. Cuando le confirmé mi asistencia, le pregunté si habían contactado con algún dietísta-nutricionista y le sugerí algunos nombres de compis murcianos, pero no vi que pusiera mucha atención, por lo que no insistí demasiado. Me comentó que querían buscar otro tipo de invitados como por ejemplo gente del colectivo vegano.



Pues tras la vuelta a casa de mis vacaciones en León con la familia, llegó el día del programa. Llegué puntual al hotel, y vi muchas mesas pequeñas con una media de 6 personas por mesa. En mi mesa estaba sentado únicamente un hombre. Nos presentamos...me dijo que se llamaba Juan Madrid, y que era doctor en el hospital de la Arrixaca. Poco a poco fue llegando gente. Al lado mio se colocó un biólogo marino, que le habían comentado de que hablarían del panga. Poco a poco fuimos perdiendo la timidez inicial, y al ver que la cosa se atrasaba, fuimos empezando a hablar y a debatir sobre alimentación. El biólogo era deportista, pero nos reconoció que tomaba bollería, y eso dio pie a que continuara el debate. También se colocó al lado nuestro un doctor en veterinaria, y la que creo era su mujer, que si no recuerdo mal, fue la única persona de la mesa que se zampó el pastel que nos pusieron de entrante para hablar de alimentación, nutrición y dietas.

El tiempo pasaba, y todavía faltaba gente por venir, pero mientras tanto aprovecharon, tanto el director del programa como el presentador para hablar conmigo. Me levanté y me comentaron que querían que hablara sobre los productos procesados, y que diera mensajes directos y que pudieran ser titulares. Ellos me preguntaban yo respondía, y ellos hacían el titular, y luego yo lo re-hacía porque muchas veces no se correspondía a mis palabras o era excesivamente alarmista. Pero bueno, eso era fuera de cámaras, luego la cosa fue muy distinta.

Posteriormente regrese a mi silla, y volvimos a hablar de nutrición y de deporte entre nosotros. El Dr Madrid nos contó que trabajaba especialmente con pacientes diabéticos, y al ser éste un tema que me apasiona pues le dedicamos un buen tiempo.

Al poco llegó el último invitado que faltaba en mi mesa, el Dr Alvaro Campillo, más conocido como el autor del libro: Toda la verdad sobre la dieta Dukan, aunque en su día también era muy muy activo en redes sociales, y tenía un blog: loquesumediconosabe, que tenía entradas bastante interesantes. Era muy polémico. Yo recuerdo perfectamente una batallita suya con Julio Basulto y con Anne Igartiburu de presentadora y mediadora, en la que se dijeron de todo menos bonito. En aquella época yo era un recién graduado e iniciado en twitter, y como era un poco "discolo" había sido bloqueado por Basulto, quién legitimamente no utiliza las redes sociales para debatir, y bloquea a quien quiere, como hizo en mi caso. Por aquel entonces, también leía bastante a Luis Jimenez y los artículos de la escuela de salud publica de Harvard, que eran más del palo pro low-carb, y pro dietas bajas en índice glucémico. Incluso estaba en algún grupo de facebook sobre dieta cetogénica (keto-adaptados). En aquel entonces, la dieta paleo se empezaba a oír, pero entre alternativos, eran mucho más fuertes las dietas bajas en hidratos.



Así que, poco después, y con motivo de un post de Carlos Rios sobre su experiencia en la Universidad (Reflexiones de un DN) utilizando dieta cetogénica en pacientes con síndrome metabólico, propuse un articulo que pudiera legitimar aunque fuera de manera mínima la dieta baja en hidratos aquí en nuestro país. Hable con mi amiga Lucía Redondo, con Álvaro y con Carlos, y juntos empezamos con el artículo. Si no recuerdo mal en un par de semanas Álvaro, Lucía y yo enviamos nuestra parte, y Carlos enlazó esa información con la primera parte de su post, y creo que salió muy bien. Tuvo mucha repercusión, y se empezó a ver entre nutricionistas, que había más vida además del 55-15-30 (proporciones de macronutrientes de la dieta equilibrada).



Esa fue mi única relación con Álvaro. Le llame un par de veces ya que somos casi vecinos, pero por circunstancias familiares no pudo quedar conmigo y no insistí. Progresivamente Álvaro, quien no solo había tenido problemas con Basulto, sino con bastantes más compañeros, fue desapareciendo de redes sociales.

Así que fue una sorpresa verle por allí. Enseguida empezamos a dialogar, pero por lo visto había tenido algún problema judicial en el que el Dr Madrid parecía haber estado implicado. Los llamaron a ambos antes de comenzar el programa y tuvieron palabras con un tono bastante alto sobre el tema, pero posteriormente ambos se volvieron a sentar y volvimos a retomar el tema de debate en nuestra mesa. Era curioso como la gente en la mayoría de las mesas estaba en silencio, y nuestra mesa tenía bastante más vida (menos con el Veterinario y su mujer que no decían ni pío). El Dr Campillo empezó a recomendar al biologo una dieta ceto, ya que hacía ciclismo y tras la adaptación inicial, según él, una dieta cetogénica puede ir mejor a este tipo de personas, y así se podría acostumbrar a lo que es una dieta saludable, ya que en caso contrario, tras abandonar la practica deportiva y llevar una dieta "normal" iban a aparecer toda una serie de "males".

Aunque como he comentando, no conocía al Dr Madrid, lo que dijo en el debate interno de la mesa, me pareció bastante sensato y me hizo cambiar algún punto de vista personal. Era un hombre con mucha experiencia, se notaba a la legua, y aunque siempre hemos dicho que los dietistas y los DNs somos los únicos capacitados para hacer dietas, creo que deberíamos analizar el papel de los endocrinos. Tradicionalmente son ellos los que se encargan de pautar dietas en los hospitales públicos, y de pasar consulta "nutricional". Está claro que el D-N y el dietista también han de tener su lugar, pero creo que haríamos mejor en hacer ver y demostrar a los endocrinos y al resto de médicos que somos perfectamente capaces de hacer un gran trabajo con los pacientes que en liarnos en temas de competencias profesionales. Seguramente sea mejor luchar junto a ellos para tener un sitio en los centros públicos de salud, y en hospitales que luchar contra ellos en los juzgados por las competencias.

Volviendo al tema, y dejando la nutri-política, con más de una hora de retraso, comenzó el programa. Antes de todo me cogieron un poco como mediador, para hacer una intro del programa junto con el Dr Campillo y el Dr Madrid. Me metieron en el medio para que la sangre no llegara al río :p



Tras la intro, el la que comenté que estábamos comiendo cada vez más procesados y que sería bueno dar un paso atrás y volver a comer comida real como comían nuestros abuelos, comenzó el programa. Lógicamente el programa es un show y se orientó inicialmente a un combate entre Campillo vs Madrid.

He de decir que nos comentaron que una vez que empezara el programa no se iba a grabar por secuencias, se grabaría de golpe por lo que nos animaron a participar levantando la mano. Y fue totalmente así, hubo mucha gente que ni siquiera participó, otros como yo lo hicimos varias veces, e incluso nos quedamos muchas veces con la mano levantada, pero lo cierto es que cuando empezamos se olvidaron los guiones previos y cada uno pudo decir lo que quiso. Yo de hecho así lo hice.

La batalla inicial estaba clara, la dieta Dukan, en las que se vieron posturas totalmente enfrentadas, desde que es una dieta que puede ser peligrosa a que toda dieta de adelgazamiento debe llevar a cetosis. Yo he leído tanto el libro de Dukan como el de Álvaro sobre este tipo de dietas, y el de Dukan es de lo peor que he leído en nutrición en la vida. Se nota que el hombre no tiene ni puta idea del tema, pero por lo visto de marketing entiende mucho más y se ha hecho de oro. El libro de Álvaro se centra más que en la dieta Dukan en las bajas en hidratos, las que tienen bastante más evidencias, y muchisimos estudios clínicos detrás. Vamos que el libro de Álvaro le da mil patadas al de Dukan y está mucho mas currado, eso sí eso no quita para que discrepara en muchisimas de las cosas que dijo Álvaro durante el programa.

Una de las cosas es querer acapararse de la verdad científica. En la "ciencia" de la nutrición verdades hay muy pocas, y en multitud de ocasiones hay muchas formas de llegar al mismo destino, la salud. Pero hay personas, muchas, que ven su filosofía como la verdad, su camino como el único ortodoxo, y los demás que no siguen sus pasos están siendo engañados.

Yo creo que la dieta cetogénica ha de ser estudiada por los DNs, que puede ser una estrategia para perdida de peso, y multitud de patologías, pero hasta ahí. Es una estrategia como cualquier otra, con sus pros y sus contras. Hay que ser realistas, si un paciente no está realmente jodido, o la dieta cetogénica le va a salvar la vida, en un contexto mediterráneo como en el de España, creer que la mayoría de la población va a seguir una dieta cetogénica es una completa utopía. En la mayor parte de los casos tendremos que buscar dietas de mantenimiento que generen una mayor adherencia, eso está claro.



   En la primera parte del debate, que fue en la que estuve más activo (porque afortunadamente me lo permitieron), además de la dieta Dukan, se hablo de la dieta pronokal, la de natur-house por las propias mujeres que las llevaban a cabo. Se sentían bien al llevarlas porque al menos así no estaban gordas. Es muy triste que en la sociedad actual se mire mucho más el físico que la salud, pero así es, y con toda seguridad, así seguirá siendo.

Les comenté a estas señoras que mejor que hacer este tipo de dietas que no educan en absoluto, era mejor ponerse en manos de profesionales que sí van a amoldarse a tus circunstancias y van a diseñarte una dieta adaptada, y lo más importante, te van a enseñar a comer, porque sí, es así de triste, somos de los pocos animales sobre la tierra que tenemos que aprender a comer, porque vivimos en un contexto obesogénico rodeado de productos procesados que no nos ayudan nada en la labor de mantener un bajo porcentaje de grasa corporal.

El debate también se lió con temas polémicos. ¿Comer más o menos carne?¿Ritmos circadianos y crono-nutrición?¿Es el aceite de oliva virgen cancerígeno al cocinarlo?¿Mejor aceite de oliva o de coco? Intervine lo que pude, con más o menos acierto.



También se trataron otros temas, como lo de contar o no contar calorías y si estas eran importantes. No soy yo, como sabéis, partidario de contar calorías, pero tengo claro que están influyen de gran medida tanto en la perdida y ganancia de peso como en la salud del individuo.

Otro tema de debate fue la actividad física, en la que el Dr Madrid y el Dr Campillo no se pusieron de acuerdo. Sinceramente pienso que la actividad física es mucho más que un número en la bascula. Es mejora de la composición corporal y sobre todo mejora de la percepción de salud, en funcionalidad, en vitalidad y en muchas cosas más. Yo no pondría excusas ni excepciones que denoten que la actividad física no es necesaria para la perdida de peso. Seguramente no lo sea, pero es mucho más y desde la salud pública debemos fomentarla.

Luego se pasó a la parte del debate que menos me gustó, y en la que no participé, a pesar de haber tenido un par de veces la mano levantada. Fui uno de las personas que más lo hice, así que no me quejo. Es totalmente lógico que el presentador diera la palabra a otras personas que no habían hablado previamente.

Sinceramente el Dr Campillo debería tomarse una tila antes de estos programas. Estaba muy alterado, principalmente en este tema. Defendió a capa y espada que podíamos tomar cuanta carne quisiéramos y todo el tiempo hacía preguntas a los veganos poniéndolos a prueba. En el debate pareció haber dos bandos, uno en el que comer carne debería hacernos sentir culpables, ya que se puede vivir sin ella, y libremente estamos decidiendo seguir con la explotación animal. En este bando, parecía que la vida de un animal se apreciaba de la misma manera que la vida de un humano. En mi caso, aprecio ambas, pero no las pongo en el mismo lugar. Es cierto, que la sociedad determina en gran manera, y yo me he criado con las gallinas y el cerdo de todos los años de mis abuelos, y con los conejos, patos, pavos, pollos y gallinas que teníamos en el corral de mi casa de campo. Todos ellos, excepto la pata de agua a la que la teníamos gran cariño, pasaron por la cazuela.



Por otro lado estaban omnívoros que, sintiendose en inferioridad moral, querían hacer sentir mal a los veganos por comer plantas. Para muchos era imposible que todo el mundo se pudiera alimentar de plantas (yo creo que no tenían ni idea de sosteniblidad ambiental), y las plantas tienen vida y sienten, y cuando las arrancan prácticamente gritan de dolor. De esta parte me quedo con la intervención de una mujer vegetariana que además de hacer la intervención más emotiva de la noche, contando un cuento, dijo la cruel realidad. Nadie se preocupa por las plantas que se comen los animales para al cría, y solo nos acordamos y nos preocupamos por sus "sentimientos" cuando hay un vegano o vegetariano cerca.



También se habló sobre otras formas de alimentarse, como la dieta macrobiótica, o la tradicional japonesa. Tuve la suerte de coincidir con una antigua colega de la carrera y con quien estuve 2 meses haciendo las prácticas, mi compi Raquel, y fue un placer que me echara una mano, y re-encontrame con ella.



Finalmente se habló sobre algunos mitos. Yo no tenía ni idea, pero el presentador tras hablar con un chico vegano sobre la sacarina y decir que era química y que producía cáncer, se acercó a mi y me invitó a sentarme en el auditorio principal junto a los doctores Madrid y Campillo.

Me preguntaron por la sacarína, y a mis compis sobre la zanahoria y la vista, el zumo y la vitamina C y la miel. Aunque la pregunta sobre el zumo fue de la vitamina C, el Dr Campillo aprovecho su "carbofobia" para recordarnos que el zumo de naranja natural podía ser incluso peor que una fanta de naranja, ya que puede contener más hidratos de carbono. Para mi eso es nutricionismo puro y duro, y para el Dr Madrid una cosa parecida, así que ambos intervenimos para contradecir sus palabras. Con la miel terminó el programa, y otra vez mi opinión se inclinaba hacia lo que pensaba el Dr Madrid, porque para Campillo la miel era azúcar puro y duro.

Al terminar me quedé un rato hablando con el colectivo vegetariano-vegano, y debatimos por casi otros tres cuartos de hora más los temas que se habían comentado durante el programa, con mayor o menor afinidad, pero desde un clima super-respetuoso y cordial. Sinceramente pasé un buen rato, aunque reconozco que seguramente tendría que haber empleado un vocabulario mas llano, porque a veces empiezo a meter tecnicismos que para la gente de a pie es lo mismo que si les hablaras en chino.

Para terminar os dejo el link del programa para que si sois ultra-nutrifrikis podáis echarle un ojo al programa. http://webtv.7tvregiondemurcia.es/entretenimiento/cita-con-carlos-fuentes/2017/domingo-23-de-abril/


sábado, 11 de marzo de 2017

Come comida, y deja de contar macros.


    La verdad es que no tenía pensado volver al blog, pero estos días comentando una foto de mi compañera Griselda, surgió una pequeña discusión a raíz de las ultra-famosas fotos de Antonio, el fotógrafo de www.sinazucar.org.

La discusión la tuve con mi amigo José Joaquín, el presi de DSP. Y en esa discusión recordé uno de los trabajos que hicimos el último año de carrera en la universidad.

Teníamos un programa llamado el día de la fruta, que realizábamos, si no recuerdo mal, con el Centro Uno, de Alicante, e íbamos a los institutos a regalar fruta, a hacer encuestas para un trabajo, y a hacer a los peques medidas antropométricas.

Recuerdo que muchas veces nosotros no elegíamos el material, y claro te mandaban a defender una pirámide de la alimentación con el aceite de oliva bien solito en la cima, y los cereales refinados en la base...y bueno, luego ya me tocaba decir casi lo contrario.

Pero también recuerdo que hicimos un trabajo con azucarillos, muy parecido a las fotos de Antonio, pero sin "auto-restricciones". La pagina sigue estando activa: http://www.sugarstacks.com/

Y así pues a los colegios llevábamos nuestro collage para que los niños vieran todo el azúcar que tienen muchos alimento, incluida la fruta. 

Ahora que han pasado los años, me pregunto ¿eso tiene sentido? ¿tiene sentido el miedo al azúcar? ¿tiene sentido responsabilizar únicamente al azúcar de todos los males? ¿tiene alguna base científica que, por ejemplo, sustituir azúcar por almidón nos hará perder peso?¿y sustituir azúcar por grasa?

Pues lo que nos encontramos en los estudios, es que NO. Y yo pienso, que conforme ha evolucionado la nutrición en estas últimas décadas, volver al nutricionismo puro y duro no tiene ningún sentido. El azúcar es energía...y ¿qué? ¿Acaso no son energía las grasas, acaso no son energía los almidones?¿Acaso podemos vivir sin energía?

Lo que hemos visto en las últimas décadas es una vil e injusta persecución a las grasas. Las grasas eran las causantes de los accidentes cerbrovasculares, infartos, ictus, etc, etc. Pero el ataque a las grasas de la comunidad científica se volvió en su contra. La industria se adapto a las circunstancias como hace siempre y empezó a vendernos "basurilla" low fat. Y rápidamente creció el consumo de almidones y azúcares, y junto con ellos el consumo energético total. Esto fue lo que disparó la epidemia de obesidad en Estados Unidos.

Hoy hemos cambiado el enemigo, y se vive la lucha contra el azúcar. Sinceramente creo que estas luchas son las que ama la industria alimentaria. ¿Por qué? El consumidor me está demandando un tipo de producto (véase sin grasa/sin azúcar) yo se lo doy subiendo el precio y obtengo un mayor margen de beneficio. El consumidor se va contento a casa, y yo me voy con su dinero.

Pero profesionales de la nutrición, ¿no nos damos cuenta que la industria se está riendo de nosotros?¿que es eso lo que quieren? NO, el problema no es el azúcar, NO, el problema no son los almidones, NO JODER, el problema no son las grasas, el problema es que no comemos comida, comemos PRODUCTOS, comemos alimentos HIPERPROCESADOS, alimentos diseñados para estimular nuestro sistema de recompensa, diseñados para que abusemos de ellos, para que su densidad calórica sea la mayor posible, su sabor hiperplacentero, alimentos que son super pobres nutricionalmente hablando, le tienen que añadir decenas de minerales y vitaminas porque no las tienen.

Profesional sanitario, consumidor, de verdad...olvida las grasas que tienen los frutos secos, los aguacates, el coco, olvida el azúcar que tiene un plátano, una naranja o la lactosa que contiene un yogur natural. Come COMIDA, y olvida los procesados. No tendrás que tomar cereales enriquecidos y ¿sabes por qué? Porque toda la vida hemos comido comida, y nunca hemos tenido que añadirle vitaminas sintéticas, porque la comida de verdad tiene vitaminas, minerales, fibra, polifenoles y demás fitoquímicos que nos llevan nutriendo millones de año. Nunca y digo NUNCA será igual para la salud beberse una coca-cola que tomarse la misma cantidad de naranja, aunque tenga los mismo azúcares. 

Y bueno, empece en post hablando de una pequeña discusión con mi amigo José Joaquín, y en una cosa le doy la razón, las cosas visuales llegan mejor. Y por eso he hecho este post, para que la gente sepa, que yo, como nutricionista, soy mucho más que un contador de terrones de azúcar, de hecho, no pienso contar ni calorías ni azúcar...seguiré comiendo, defendiendo y divulgando la COMIDA REAL. 


¿Alguien pensó que nada podía tener más porcentaje de azúcar que unas Oreo?Pues se equivocaba, la fruta desecada. Por cierto, come pasas, y olvida las Oreo. 

Y bueno, espero que todo el que haya leído esta entrada, y haya visto las fotos, le quede claro una cosa. Independientemente del azúcar qué contengan los alimentos y los productos alimentarios, si quieres hacer una elección saludable, repito hasta la saciedad, come comida y no te dejes engañar por la industria alimentaria, que está deseando que comience la era anti.azúcar.

La Coca Cola Zero Sugar tenga el azúcar que tenga no es sana, al igual que los bollycaos Zero. 


jueves, 9 de febrero de 2017

Universidad: ACTUALIZATE o MUERE


Estos últimos días han sido días de curro, pero también han sido días en los que me he indignado. En primer lugar por el tema de colegios y los líderes que allí los habitan. Sinceramente hay miedo a decir lo que se piensa, porque hay amenazas y lo de la libertad de expresión es algo simbólico cuando si dices algo “incómodo” te llevan al juzgado con tú propio dinero (porque tú con tu cuota de colegiado les estás pagando los abogados). Es indefensión, pero vamos, como estoy harto, seguramente dentro de poco también haga un post dedicado a estos “individuos”.

Pero el post de hoy va dedicado a la Universidad, y espero ser crítico con todo y todos, incluido el alumnado.



El tema Universidad renace de un post en Facebook de mi colega y amigo Carlos Rios, en el que anima a movilizarse a los alumnos, a ser crítico, a no conformarse con lo que les digan, a fomentar el debate, vamos, a volver a hacer la universidad un centro de conocimiento, un foro para todos con el único objetivo de formar de verdad a los que son el futuro de la sociedad.

En este tema, yo tengo una experiencia personal que me marcó, y marcó un desenlace en el que la universidad no quedo en buena imagen para mi recuerdo. Explicaré porqué.

Mis comienzos en la universidad fueron duros. Trabajaba en correos, y no podía más que asistir a los seminarios de por las tardes. Llevaba muchos años sin estudiar, y mi meta era sacarme medio curso por año, para acabar la diplomatura en 6 años. Y el primer año era feo. A mi me gustaba mucho la nutrición y sobre todo la dietoterapia, pero vamos el primer año era un repaso de ciencias puras, y yo venía de letras, y claro fue un completo desastre. Me presenté a un examen, y lo suspendí.



Después el segundo cuatrimestre la cosa cambió, sí pude ir a clases, y mis notas mejoraron (no podían empeorar, ya que en el primer cuatrimestre no aprobé nada). Realmente no esta especialmente motivado con esas asignaturas, pero me ilusionaba sacarme la carrera que deseaba. En general la motivación de la carrera era más bien baja, y como casi siempre, todo se basaba en estudiar y “vomitar” lo estudiado en el examen.

En  mi opinión personal había mucha paja en el temario y demasiada poca “chica”. En eso en el módulo se ponen muchísimo más las pilas. Recuerdo que en el primer año de FP dábamos todas las clases en el laboratorio, hacíamos mil y una dieta y en el segundo tuvimos tres meses de prácticas en hospitales.

Prácticas en el Hospital de la Vega Baja


Por aquel entonces no había apenas internet ni redes  sociales, y las actualizaciones llegaban con el nuevo Krausse, pero desde luego el módulo me resultó más atractivo que la carrera.
Seguían pasando los años universitarios, y mi motivación seguía siendo baja. Pero en aquel entonces no tenía twitter, no se si lo tendía alguien, y la gente pues creíamos a pies puntillas lo que nos decían los profes, aunque bueno, como en muchas cosas se contradecían, pues casi que no sabíamos ni a quien creer. Sinceramente cualquier curso, master o grado debería empezar con la asignatura de metodología de investigación y a partir de ahí, y ya con herramientas, los alumnos deberían comenzar a debatir. Y de los debates es donde se saca el conocimiento. Y bueno, no solo debatir.

Mis profesores, en su inmensa mayoría no eran dietistas-nutricionistas. El tener la carrera o ser DN para nada es una garantía de conocimiento, ni de ser un profesor motivado, ni de estar actualizado. Pero es en alguien en el que los alumnos se pueden verse reflejados en mayor medida que si nuestros profes son químicos, farmas o médicos. De cualquier manera se necesitan más profes DNs, pero no profes que no han salido de la universidad, sino profes que saben lo que es la realidad, que saben lo que es el mundo laboral, que tienen una amplia experiencia tras de sí, que se lo han tenido que currar y mucho para prosperar. Ellos son los que también deben formar a los alumnos y orientarlos en su futuro, y también motivarlos, porque sí, tenlo claro, se puede vivir de la nutrición, se puede ser un gran profesional, se puede ayudar a cientos de personas incidiendo en su estilo de vida, y sí, tú, estudiante, tu puedes ayudar a cambiar las cosas.



Agitado por el plan Bolonia, mis objetivos en cuanto a la carrera cambiaron. Ya no era posible tener la diplomatura en 6 años, tenía que tenerla en 4 sí o sí, así que tocaba estudiar y coger excedencia. Y ya estaba en mi último año de carrera. Hasta ahí, no habíamos hecho una dieta, no habíamos tenido ni una sola asignatura de deporte ni de nutrición en el deporte(ni la había siquiera como optativa), nada de dietoterapia….pero eso iba a cambiar…era el último año de carrera y llegaban las dietoterapias, llegaba por lo que estaba cursando la carrera, lo que me apasionaba, la nutrición clínica. Eso sí, de metodología de la investigación…na de na.

Y recuerdo ese primer cuatrimestre, copado casi en exclusiva por Deontología, que más que deontología fue derecho penal. Una asignatura feísima con una profesora que conseguía tenernos en tensión a todos con sus exámenes sorpresa y trabajos de fines de semana. No existían fines de semana, eras exclusivos para sus trabajos sin fin. Casi un cuatrimestre tirado por la borda, excepto por un debate que organizamos en esa asignatura, bastante chulo, solo recuerdo trabajo y más trabajo para que hoy día no haya servido de nada.

Y sí, llegaron las dietoterapias. Empecé a buscar en los tratados de nutrición, empecé a aprender que en nutrición no todo es matemáticas, aunque las dietas hubiese que cuadrarlas al detalle. Mi profe de dieto 2, era un antiguo compi y amigo de carrera, Javier. Y aunque seguía al detalle la nutrición basada en mates, tenía una cosa buena. Podías ponerle cualquier tratamiento a un paciente, siempre que lo justificaras con bibliografía. Y eso me gustaba. Estaba un poco harto de las normas fijas del 55-15-30 en el que no te podías pasar del 10% de azúcares simples (frutas/verduras/lácteos y tb azúcar). Y eso, y juntarme con Jasmina, una buena amiga que trabajaba como nadie, me hizo contagiarme un poco y por fin tener ese entusiasmo que me faltaba.

De cena con Jasmina & nutrifrikis


El siguiente año fue el año de las realidades, de las “verdades” que son realmente las que duelen. Ya había terminado mi diplomatura, pero ahora tenía la opción de hacer el curso de adaptación a grado. Y me matriculé. Pero como ya he contado anteriormente en mi blog, empecé a ver las patitas al lobo, y el lobo es la universidad.

Una semana, o 10 días antes del inicio del curso, nos mandan un correo. Decía que las leyes en mi comunidad habían cambiado y que nos iban a hacer pagar una nueva tasa por la convalidación de créditos que iba a resultar en un aumento de las tasas. De 1.000 euros, el curso de adaptación a grado pasaría a costar 2.600.

Yo no he cursado nunca con beca, el dinero de mi carrera lo he pagado con mi sueldo de cartero, y ese dinero era totalmente abusivo para una universidad pública. Ese aumento desproporcionado era lo más sucio que me había pasado en la vida. Y bueno, igual que lo era para mi, también lo era para mis compañeros, y nos movilizamos, salimos en uno de los periódicos locales más importantes, y pusimos a la universidad en el punto de mira. Y ellos intentaron alargar los tiempos, hasta que cediéramos. La lucha había comenzado. 

Primera movilización


Recuerdo la presión a la que algunos profes nos sometían, porque íbamos a clase sin estar matriculados, y nos preguntaban hasta cuando íbamos a estar así. Recuerdo que le contesté a una de ellas, que yo no iba a pagar 2.600 euros por el curso y que vendría todos los días estuviera matriculado o no, hasta que llamaran a seguridad para echarme, porque yo quería seguir formándome.
 
Pero el que la sigue la consigue…y seguimos con nuestras asambleas, hasta que tuvimos que dar el todo por el todo. Como no teníamos nada que perder, y sí mucho que ganar, nos dividimos por grupos y cada uno de los grupos tenía que encargarse de una cosa. Unos prensa, otros radio, otros televisión, otros negociación, y en asamblea decidimos convocar 5 días consecutivos de huelga para la siguiente semana y 5 días de encierro y comunicarlo a todos. 

Y así sucedió, y volvimos a poner el foco en la universidad, salimos en radio y en todos los periódicos locales así como provinciales. Y tras pasar el comunicado a registro y enterarse de lo que habíamos preparado también por los medios, el rector decidió por fin ceder en sus pretensiones y “perdonarnos” 1.200 euros por cabeza. Y sólo pudimos hacerlo gracias a la unión de todos. No hubo nadie que no viniera a las asambleas y que no firmara el manifiesto. Actuar así nos dio la victoria, y las reuniones con vicedecanos y vicerrectores me iluminó sobre la universidad y sus intereses.

Poco interesa la formación de calidad, interesan tener alumnos, cuantos más mejor, y dinero cuanto más mejor. Eso es lo que yo vi de la universidad. Recuerdo la conversación con el actual Decano de mi facultad hablando sobre el rector que más o menos decía esto: “[el rector] subió las tasas para recaudar, y lo que se ha encontrado es un curso con 2 matriculados y una amenaza de huelga y encierro en la universidad”.



Ese año me lo tome como mi año personal. Me esforcé en sacar buenas notas (aunque el temario no me motivase en exceso), y aprendí una asignatura que resultaría clave para mi formación futura, metodología. Ahí nos enseñaron (en general de una manera no muy entretenida) a aprender a aprender. A formarnos por nosotros mismos y a distinguir entre los distintos tipos de estudios y su valor en la “science-based-medicine”(nutrition).  

Ahí seguí dándome cuenta de cómo funcionaba la universidad. Y fue cuando salieron unas plazas para un gabinete de nutrición y me informaron de ello. La verdad es que el sueldo era bastante bajo(bastante inferior al mío), se trabajaba a jornada partida, y era mucho más lejos de mi casa que en mi trabajo de cartero, pero me encantaba la nutrición y no me importaba trabajar más horas por menos dinero y lo intenté.

Y contaba a todo el mundo lo de las plazas que se iban a abrir, e incluso se lo conté a una profe que venía con una doctoranda, y me dijo si podía comer con nosotros. Cuando se lo contaba no mostraba ningún entusiasmo, sino que me miraba algo sería. Era raro en ella. Cuando fue al aseo, la doctoranda me llamo en privado y me dijo: “he visto que te estás haciendo ilusiones con esas plazas. Que sepas que las plazas ya están dadas”.

Y sí, la doctoranda tenía razón, las plazas estaban dadas, y de más de 20 aspirantes, sin siquiera entrevista seleccionaron a los dos candidatos para el puesto (una de ellas, la doctoranda que me lo advirtió muy sinceramente). Me indigne y no solo hice una reclamación a la universidad, sino que anime a hacerla a mis compañeros. Fuimos a registro y que yo sepa a ninguno de nosotros se dignaron en respondernos.

Luego, algunos profesores, en lugar de motivar parecía que desmotivaban. Me encantaba la nutrición clínica, y realmente salí decepcionado ese año, muy cansado y desgastado de tanto luchar (y también estudiar). Indignado con muchas cosas. Con ese desinterés de algunos profes cuando les necesitamos (mande tutorías a todos para pedir ayuda con lo de las tasas), y sobre todo por esa falta de motivación que solían trasmitir. Sinceramente no sentí que se reconociera mi trabajo ese año y vi muchas cosas que, para mi salud mental, hubiese sido mejor no haber visto (ni siquiera cito a los cursos de nutrición clínica patrocinados por Quinton y su agua de mar y el gran Danacol que ayuda a reducir al villano colesterol).



A los pocos meses después, recibí el premio extraordinario por la diplomatura, pero después de pensarlo mucho, decidí no recogerlo. No quería saber nada con la universidad, no quería darle la mano al rector, no quería estar con esa gente.

Y mi paso por la universidad a partir de entonces ha sido testimonial. A algún curso de evidencia, de fibromialgia, a las graduaciones (mientras tanto algunas preguntas incomodas de los profesores con respuestas más incomodas de mi parte hacia ellos) y cuando hemos podido, nos hemos pasado a hablar de nutrición con los alumnos de cuarto curso. Hace un par de años, pudimos hacerlo en clase, sin que se enterasen los profes (o al menos sin que lo informaran), y el curso pasado fuimos vetados y tuvimos que hacer el encuentro en exteriores tras conversaciones algo elevadas de tono con profesores del grado. Mi indignación con la universidad seguía siendo la misma que en ese último año de carrera. Nada había cambiado. 

Y bueno, no puedo deciros si hoy día ha cambiado por fin mi antígua universidad. Tengo amigos que son profes y están bastante actualizados, pero creo que la trasformación que exige la sociedad, una universidad en las que se prime a los mejores, en las que se motive y se forme a los futuros dietistas-nutricionistas, desgraciadamente no ha llegado.

Eso sí, ha surgido una plataforma liderada por mi colega y gran amigo el Pollito (Carlos Rios). Se nota que Carlos tiene la testosterona por las nubes y demuestra su indignación con cosas que siguen pasando en la universidad (y que por lo que parece, seguirán pasando) y que no le gustan ni a él ni a nadie. 

Yo estoy con él en que hay motivos para indignarse y en que no se cómo, pero tenemos que cambiar las cosas. Estoy con él en que lo de los títulos importa mucho menos de lo que pensamos, y un buen profesional se distingue de uno malo, no por el número de cuadros con su nombre que llenan su consulta, sino por las horas de formación y de actualización que dedican a aprender de los mejores, estoy de acuerdo en que la nutrición no pueden ser matemáticas, en que importan más cosas que las calorías, en que por lo que se paga en la universidad, el alumno debe exigir calidad en la enseñanza y no apuntes basados en los 90, comparto la indignación que me produce la antigua AEDN, FEDN y actual academia, sus dirigentes y sus formas, y en que si no se motiva al estudiante, éste difícilmente saldrá adelante. Estoy de acuerdo al 100% en esto: “Comentarios y quejas dispersas por todas las universidades no sirven de nada, necesitamos un plan de actuación y estratégias para empezar a cambiar las clases”. “El inmovilismo procedente del miedo puede que lo eliminemos si todos nos sentimos apoyados y juntos en este problema”. “Combatamos la ignorancia con argumentos, con ciencia”. “La educación debería estar basada en la búsqueda de preguntas, no en la memorización de respuestas”.

Antes de escribir este post, ayer mismo, di otra oportunidad más a las universidades proponiendo una jornada debate sobre nutrición. Y sigo viendo, que eso no interesa a las universidades. Es triste que las universidades españolas estén a la cola en el mundo en calidad. Es triste que algunas veces, si quieres recibir buena formación tengas que recurrir a institutos o a cursos privados (icns, nutriscience, FassThink, centro aleris, etc.).



Mis preguntas son: ¿Estamos dejando la educación y la formación de calidad solo en manos de quién puede pagarla?¿estamos abriendo una brecha, alumnos que siguen a divulgadores de nutrición en redes sociales vs alumnos que solo son informados por la universidad?

Por último si sois estudiantes animaros a uniros a Adinu si lo hay en vuestra universidad o crearlo en caso contrario, y por supuesto os animo a no solo estar, sino a compartir y a sumar en el grupo “Educación real en nutrición”. Pincha aquí para sumarte

Y por último unos consejos a los estudiantes:

Debatir esta bien, dudar esta mejor, pero las formas importan y mucho. El que el profesor no tenga la verdad absoluta no quiere decir que tú si la tengas. Debate desde la humildad, y se sagaz y perspicaz. Si hay profesores que no les gustan tus preguntas, que no les gusta el dialogo, y que te van a complicar la vida, no pierdas tu tiempo con ellos. Éstos son una lacra para el sistema. Uniros e informar a Adinu, al decano/a, y cuando tengáis que evaluarlos no tengáis miedo en suspenderlos.  



Muchas veces la motivación en una carrera donde muchos de los estudiantes están ahí de segundas o de terceras y querían estudiar otra carrera es mínima o nula. Intenta seleccionar tu grupo de amigos. La gente que desmotiva no te ayudará. Júntate con los que quieren cambiar el mundo, los que ven el vaso medio lleno, y los que unen más que dividen.

Las redes sociales son totalmente básicas para estar al día. Sigue a los mejores y aprende de ellos.
No cometas el error de dividir entre vieja y nueva escuela. Aprende de todos lo que te expliquen cosas con argumentos. ´

Escucha al profesor, investiga por tu cuenta, y si hay algo en lo que discrepes, pierde el miedo y pregunta, aporta. Quizás el profe lo agradezca. En la educación todos debemos aprender de todos, también el docente de los alumnos.

En la universidad la socialización es básica. Ten tu grupo, sal, diviértete, pero ten en cuenta que en la vida no te lo van a regalar todo. El que algo quiere algo le cuesta, y ser un buen profesional requiere esfuerzos. En la vida hay más que llevarle la contraria al profesor. No seas un gresca, no dinamites la clase ni crees mal ambiente. Repito: aportar es enriquecer, y no es reventarle la clase al profesor. Aportando sumamos, buscando bulla dividimos.

Y hasta aquí el post dedicado a los estudiantes, los que claramente seréis el futuro de la profesión, los que nos ayudareis a cambiarla y los que espero nos hagáis que seamos un gremio unido por lo que realmente nos une, la nutrición y la salud pública.